domingo, 2 de mayo de 2010

Documento de referencia 1


Lectura y escritura, para la adquisición de conocimiento.

Carolina Gruffat

En linea:http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/debate/lectura-y-escritura-para-la-adquisicion-de-conocimiento.php, consultado el 20 de mayo de 2006

Hay muchos modos de leer y de escribir. No es lo mismo leer para recrearse, que leer para responder un cuestionario o para escribir una monografía. No es lo mismo leer un apunte, un manual, o un libro; leer sólo o para discutir con otros. Así como tampoco es lo mismo escribir cuando un docente dicta, que tomar apuntes para hacer una síntesis de la clase, o hacer anotaciones mientras se lee un libro. Cada una de estas situaciones, implica la puesta en práctica de distintos tipos de actividades cognitivas o de conocimiento, por parte de los alumnos.

Este es el tema sobre el que investiga Paula Carlino, autora del libroEscribir, leer y aprender en la universidad. Una introducción a la alfabetización, en el que articula conceptos de psicología, ciencias del lenguaje y educación. Carlino se presentó ayer en las XVI Jornadas Internacionales de Educación, de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, y allí analizó la relación entre la lectura y la escritura con los procesos de adquisición de conocimiento.

Retomando muchas de las observaciones de su último libro, Carlino planteó que los distintos modos de leer y escribir responden a determinados propósitos, propios de cada contexto o comunidad de interpretación y producción. Tanto la escuela, en cada uno de sus niveles, como la universidad, constituyen distintas comunidades, caracterizadas por distintos usos del lenguaje, prácticas discursivas y de pensamiento.

”Ese quehacer habitual de las comunidades discursivas –explica Carlino- genera expectativas entre sus miembros, que deben atenerse a los modos esperados de usar el lenguaje en su seno, acorde a ciertos valores y supuestos epistémicos”. Estar alfabetizados en las prácticas discursivas es la condición necesaria para participar en ciertas comunidades que utilizan el lenguaje escrito con determinados propósitos.


Lectura y escritura como actividades epistémicas

Cabe insistir una vez más en el valor de la lectura que da acceso a información que de otro modo estaría fuera de nuestro alcance, provee información más densa y compleja, y permite regular el tiempo de la comprensión –es decir, interrumpir la lectura cuando no se entiende algo y volver atrás-.

Además, con el propósito de destacar el aporte de la lectura al aprendizaje y la adquisición de conocimiento, es decir, su valor epistémico, Carlino plantea que hay que aprender a ser un lector-predador. El concepto pertenece aKeith Hjortshoj, la autora, junto con Katherine Gottschalk, del libro The Elements of Teaching Writing. A Resource for Instructors in All Disciplines. Formar lectores-predadores implica que los alumnos salgan a la búsqueda del conocimiento en un texto, y puedan distinguir su propio punto de vista, en tanto lectores, del punto de vista el autor.

Sin embargo, no es suficiente con leer. Una serie de estudios específicos sobre este tema, citados por la autora, afirman que en una hora el lector se olvida la mitad de lo leído. A las 9 horas, sólo recuerda el 30% de lo leído, y a la semana, el 20%. Además, cabe tener en cuenta, que el libro como tecnología, a diferencia del papiro, “deja las manos libres”, permitiendo escribir mientras se lee.

Asimismo, cabe considerar el valor epistémico de la escritura. Como observaba David Olson, la escritura permite la distancia entre el pensador y lo pensado; lo pensado, una vez escrito, se convierte en una representación externa, estable en el tiempo, manipulable y revisable. La actividad de escritura actual exige poner en relación, confrontar, los conocimiento previos con las demandas de la situación. En este sentido, cada palabra escrita representa un encuentro y, al mismo tiempo, una lucha con los saberes previos.

¿Decir o transformar el conocimiento? Frente a concepción tradicional, que tiende a ver a ambas actividades como opuestas, Carlino propone matizar esta dicotomía. “Cuando uno se halla en un terreno no familiar, la comprensión precede a la crítica”, explica la autora. Además, conviene tener en cuenta que transformar o criticar un conocimiento es una actividad compleja, que puede sobrecargar al alumno; en este sentido, es aconsejable que los docentes dividan el proceso en etapas, y puedan regularlo exteriormente.


Ejes para seguir pensando el tema

La escritura apropiativa supone relaciones entre lo viejo y lo nuevo.

La transformación del conocimiento por parte del alumno supone un momento de caos, que el docente tiene que ayudar a atravesar.

La transformación del conocimiento requiere tiempo, “volver sobre…”, retomar los comentarios de los otros.

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